Manufactura de EE.UU. alcanza su mayor crecimiento en cuatro años impulsada por la IA

La actividad manufacturera de Estados Unidos aceleró su expansión durante mayo de 2026, alcanzando su nivel más alto en cuatro años. Tanto el ISM Manufacturero como el PMI de S&P Global reflejaron una fuerte demanda, mayores pedidos y un renovado impulso en la inversión empresarial, especialmente en sectores vinculados a inteligencia artificial, centros de datos e infraestructura tecnológica.
El índice ISM Manufacturero subió hasta 54.0 puntos, superando las expectativas del mercado y registrando su quinto mes consecutivo en zona de expansión. Los nuevos pedidos aumentaron hasta 56.8 puntos, señal de que las empresas continúan recibiendo una sólida demanda tanto interna como internacional.
Por su parte, el PMI Manufacturero de S&P Global alcanzó 55.1 puntos, confirmando el fortalecimiento de la producción industrial y mostrando la mayor tasa de crecimiento del sector desde 2022.
Sin embargo, la inflación continúa siendo una preocupación. El componente de precios pagados del ISM se ubicó en 82.1 puntos, un nivel extremadamente elevado que refleja el impacto de los mayores costos energéticos, combustibles y materias primas derivados de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
¿Qué significa cada indicador?
ISM Manufacturero (54.0): Es una encuesta realizada a directivos de compras de más de 300 empresas manufactureras.
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Más de 50 puntos = expansión económica.
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Menos de 50 puntos = contracción.
Esto indica que la industria estadounidense está creciendo a un ritmo sólido.
Nuevos Pedidos (56.8): Mide la cantidad de órdenes nuevas que reciben las fábricas. Cuando este indicador sube las empresas esperan vender más. Es uno de los indicadores más adelantados de la economía.
Empleo Manufacturero (48.6): Mide la contratación dentro del sector industrial. Aunque mejoró respecto al mes anterior, sigue por debajo de 50, lo que indica que algunas empresas continúan reduciendo personal o contratando con cautela.
Precios Pagados (82.1): Mide cuánto están pagando las empresas por materias primas, energía y suministros. Un nivel superior a 80 es considerado muy elevado. Esto sugiere que las presiones inflacionarias siguen siendo fuertes.