Tesla acelera su ofensiva por el FSD en Europa mientras crecen las dudas sobre sus promesas de seguridad

Tesla está cada vez más cerca de conseguir un objetivo estratégico para su expansión en Europa: la aprobación generalizada de su sistema de conducción autónoma total, conocido como FSD. Sin embargo, mientras la compañía gana terreno ante los reguladores, expertos en seguridad vial cuestionan las pruebas utilizadas para respaldar sus afirmaciones de que la tecnología puede reducir accidentes y salvar vidas.

La compañía de Elon Musk ha desplegado una intensa campaña para acelerar el proceso regulatorio, combinando conversaciones directas con autoridades europeas, estudios propios de seguridad y una fuerte presión pública a través de redes sociales.

La estrategia ya ha conseguido avances importantes. Países Bajos otorgó una aprobación clave que abrió el camino hacia una eventual decisión a nivel de la Unión Europea. Otros siete países, entre ellos Bélgica, Dinamarca y República Checa, también han concedido autorizaciones nacionales para el sistema de asistencia al conductor.

El próximo gran paso será una votación entre los reguladores de los 27 países de la Unión Europea. Para conseguir la aprobación, Tesla necesita el respaldo de al menos el 55% de los Estados miembros, que a su vez representen el 65% de la población del bloque.

De lograrlo, Tesla se convertiría en el primer fabricante en obtener autorización europea para un sistema avanzado de asistencia al conductor que permita conducir sin las manos en el volante en cualquier tipo de carretera. Actualmente, la normativa europea limita este tipo de funciones principalmente a autopistas.

La aprobación tiene además una importancia estratégica para Tesla. Europa se ha convertido en un mercado cada vez más competitivo para la compañía, ante la expansión de fabricantes europeos y chinos de vehículos eléctricos que ya ofrecen tecnologías avanzadas de asistencia a la conducción.

Buena parte de las expectativas que rodean la valoración de Tesla también dependen de su capacidad para convertir la conducción autónoma y los robotaxis en negocios de gran escala. La compañía tiene actualmente una valoración bursátil cercana a los 1,5 billones de dólares, impulsada en buena medida por las expectativas de los inversores sobre su liderazgo futuro en conducción autónoma.

Pero el avance regulatorio viene acompañado de cuestionamientos.

 Los expertos concluyeron que los estudios presentados por la compañía no permiten demostrar una de las principales afirmaciones de su campaña: que el FSD reduce los accidentes mortales.

Uno de los problemas señalados está en la comparación utilizada por Tesla. La compañía analizó vehículos equipados con FSD conducidos por ingenieros profesionales y los comparó con vehículos Tesla manejados normalmente por sus propietarios.

Los investigadores consideran que esta metodología puede distorsionar los resultados, ya que los conductores profesionales conocen mejor el funcionamiento del sistema y pueden anticipar cuándo intervenir.

Además, la muestra de kilómetros recorridos utilizando FSD en Europa era demasiado pequeña para establecer una comparación estadísticamente sólida con los cientos de millones de kilómetros recorridos manualmente por vehículos Tesla.

Ante esta limitación, la compañía utilizó comportamientos como frenadas bruscas, aceleraciones, uso de la bocina, intermitentes y frenado automático de emergencia como indicadores indirectos del riesgo de accidente. Los especialistas consultados cuestionaron que varios de estos parámetros puedan utilizarse como sustitutos confiables de las tasas reales de accidentes.

La propia Tesla reconoce en la letra pequeña de su investigación europea que las comparaciones realizadas no pueden interpretarse como “estimaciones causales”, lo que significa que los resultados observados no necesariamente demuestran que el FSD sea responsable de una reducción de accidentes.

A pesar de estas limitaciones, Musk y Tesla han utilizado un mensaje mucho más contundente públicamente.

Cuando Francia manifestó preocupaciones sobre la expansión del FSD en julio, Musk aseguró que retrasar su aprobación “costará vidas”. Tesla también ha sostenido que decenas de muertes diarias en las carreteras europeas podrían evitarse con tecnologías disponibles actualmente y ha acusado a la burocracia de impedir que esos beneficios lleguen a los conductores.

La campaña pública de Tesla también ha movilizado a propietarios y seguidores de la marca. Reguladores de varios países europeos han recibido mensajes de usuarios que exigen acelerar la aprobación del FSD y argumentan que retrasar la tecnología podría provocar muertes evitables.

Algunos reguladores, sin embargo, mantienen una posición más cautelosa. Autoridades noruegas han advertido que el propio nombre “conducción totalmente autónoma” puede llevar a los usuarios a sobreestimar las capacidades reales del sistema, que continúa requiriendo supervisión constante del conductor.

El escenario europeo, no obstante, parece estar evolucionando. Francia, que anteriormente había mostrado reservas, ha suavizado recientemente su postura. Su ministro de Transportes, Philippe Tabarot, informó de conversaciones constructivas con Musk y señaló que el país trabaja con Tesla en cambios que podrían permitirle respaldar la aprobación.

La decisión europea podría convertirse así en uno de los hitos regulatorios más importantes para Tesla. Una aprobación ampliaría considerablemente el mercado disponible para FSD y reforzaría la estrategia de Musk de posicionar a la conducción autónoma como uno de los principales motores de crecimiento futuro de la compañía.

Pero también elevaría el nivel de escrutinio sobre una cuestión que continúa abierta: si la evidencia disponible respalda realmente las promesas de seguridad con las que Tesla está impulsando su tecnología en Europa.

Este informe contiene información recopilada de varias fuentes, incluyendo fuentes comerciales, estadísticas, mercadeo, pronósticos económicos y otras fuentes de dominio público que creemos confiables, aunque no garantizamos que la misma sea completa o exacta. La información contenida en este reporte puede también haber sido recopilada por terceros, pero dicha información puede no haber sido corroborada por Invertis Securities. La exactitud o integridad de esta información no está garantizada y está sujeta a cambios en cualquier momento y sin previa notificación. Las opiniones expresadas en este informe pueden diferir, o pueden ser contradictorias con las opiniones expresadas en otros medios. La información relativa a desempeños pasados no es garantía de desempeños futuros. Esta información no constituye una recomendación, ni representa una oferta de compra o de venta de ningún valor, instrumento financiero o tendencia del mercado. Los valores, instrumentos financieros o perspectivas económicas y de mercados nacionales o internacionales aquí mencionados pueden no ser apropiados para todos los inversionistas. Los objetivos de inversión, situación financiera y necesidades particulares del receptor de esta información no fueron tomados en consideración en la preparación de este reporte, por lo que el riesgo inherente a los propios valores o perspectivas aquí plasmadas, no puede ni podrá ser transferido a Invertis Securities, sus empleados o las personas relacionadas con ella. Cada inversionista deberá tomar su propia decisión respecto a los valores, instrumentos financieros y tendencias económicos y de mercado aquí mencionados.
"Entidad Regulada y Supervisada por la Superintendencia del Mercado de Valores de la República de Panamá". Licencia para operar como Casa de Valores, Resolución SMV N° 182-2013. Licencia para operar como Administrador de Inversiones, Resolución SMV N°51-19. Miembro de la Bolsa Latinoamericana de Valores, S.A.

Compartir