Intel recauda US$20.000 millones para acelerar su expansión en la fabricación de chips

Intel reforzó su apuesta por recuperar protagonismo en la industria mundial de semiconductores al recaudar US$20.000 millones mediante una oferta ampliada de acciones, recursos que ayudarán a financiar sus ambiciosos planes de expansión en fabricación avanzada de chips.
La operación superó considerablemente el objetivo inicial de la compañía. Intel había anunciado que buscaba captar alrededor de US$15.000 millones, pero posteriormente amplió la oferta hasta los US$20.000 millones. Las nuevas acciones fueron colocadas a US$95 por título, aproximadamente un 2,6% por debajo del cierre previo.
La decisión llega después de una fuerte recuperación bursátil de Intel. Hasta el lunes, sus acciones casi habían triplicado su valor en lo que va de 2026, un desempeño que había llevado a varios analistas a considerar cada vez más probable que la empresa aprovechara los elevados precios para fortalecer su balance mediante una ampliación de capital.
Una apuesta multimillonaria por Intel Foundry
El capital obtenido será especialmente relevante para los planes de Intel de ampliar su negocio de fabricación de semiconductores para terceros, un mercado dominado actualmente por compañías como TSMC.
La compañía está destinando importantes recursos a nuevas instalaciones, tecnologías de fabricación y sistemas avanzados de empaquetado, mientras intenta posicionar a Intel Foundry como una alternativa competitiva para grandes diseñadores de chips.
El crecimiento de la inteligencia artificial también está elevando las necesidades de capacidad. Intel aumentó recientemente su previsión de gastos de capital para 2026 de US$18.000 millones a US$20.000 millones, reflejando la magnitud de las inversiones necesarias para acompañar el crecimiento de la demanda.
Dentro de esta estrategia se encuentra su tecnología de fabricación 14A, cuya producción a gran escala está prevista para 2028. Intel ya consiguió a Tesla como cliente para este proceso, mientras aumentan las expectativas sobre la posibilidad de incorporar otros grandes clientes.
El presidente estadounidense Donald Trump también afirmó recientemente que Apple fabricaría procesadores con Intel. Sin embargo, hasta el momento ni Apple ni Intel han confirmado públicamente un acuerdo de este tipo.
Más capacidad de producción
La estrategia no se limita a Estados Unidos. Intel anunció recientemente una inversión de aproximadamente 5.000 millones de euros —unos US$5.770 millones— para modernizar y ampliar sus operaciones de fabricación de semiconductores en Irlanda, uno de los principales centros productivos de la compañía en Europa.
La necesidad de levantar nuevo capital también refleja cuánto ha cambiado la situación financiera de Intel. Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, recordó que la compañía destinó alrededor de US$82.000 millones a recompras de acciones durante la década de 2010, recursos que ahora contrastan con las elevadas necesidades de inversión necesarias para recuperar competitividad tecnológica.
El mercado evalúa la dilución
Aunque la captación fortalece la capacidad financiera de Intel para ejecutar sus planes, la emisión de nuevas acciones también supone dilución para los accionistas actuales, un factor que puede generar presión sobre la cotización en el corto plazo.
Las acciones ya habían retrocedido más de un 4% el lunes, mientras los inversionistas evaluaban el impacto de la operación. Sin embargo, la ampliación de la oferta desde US$15.000 millones hasta US$20.000 millones también muestra la capacidad de Intel para acceder a una cantidad considerable de capital después del fuerte repunte de sus acciones.
La operación deja así al mercado ante dos fuerzas contrapuestas: el impacto inmediato de la dilución frente a la posibilidad de que los US$20.000 millones permitan a Intel acelerar su transformación y competir con mayor fuerza en una industria cada vez más condicionada por la inteligencia artificial y la carrera mundial por aumentar la capacidad de fabricación de chips.